Con el tiempo conoce la poesía modernista y se identifica con ella, pese a que su sensibilidad e intimismo melancólico se inclina del lado becqueriano.
Sus obras primeras obras Ninfeas y Almas de violetas
están influenciadas por el espíritu modernista de sus admirados nuevos
amigos de Madrid, escritores mayores que él como Villaespesa, Rubén
Darío y Valle-Inclán.
De su estancia en un sanatorio francés
proviene su captación de la estética simbolista y el estilo de Victor
Hugo, que se puede apreciar en Arias Tristes, donde se manifiesta su sensibilidad intimista. Otra obra clave de éste periodo es su Platero y yo.Esta última es de las más conocidas por lo que aquí os dejo información sobre ella:
Es un libro que tiene "una importancia colosal y de él nacen todos a la nueva poesía".
Toda la critica primera, excepto Machado, destacaría la tristeza como
nota predominante del libro. El tema preferido es el paisaje, descrito
con sensibilidad de pintor impresionista, un paisaje en el que los
contornos de las cosas y del verso tienden a difuminarse para dar la
impresión de vaguedad. La enumeración, más sugerente que narrativa,
contribuye a acrecentar el sentimiento de irrealidad en cuyo centro
palpita el alma solitaria del poeta.
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